La presidente del partido Encuentro Ciudadano, Delsa Solórzano, acompañó la noche del martes a los familiares de los presos políticos que permanecen frente al Helicoide y en la sede de Zona 7, en Caracas, donde reiteró que el país debe avanzar hacia el cierre definitivo de todos los centros de reclusión utilizados para la persecución política.
Durante la vigilia, Solórzano cuestionó que el Gobierno planteara convertir el Helicoide en un centro comercial. “Se ha anunciado el cierre del Helicoide, se tiene que anunciar el cierre de todos los centros de tortura y de reclusión política en Venezuela, todos. Pero eso no basta, porque también nos han dicho que quieren convertir al Helicoide en un centro comercial. ¿Qué es eso? Aquí tiene que haber memoria histórica”, afirmó.
Sostuvo que el país no puede permitir que se borre lo ocurrido en estas instalaciones. “Venezuela nunca puede olvidar el horror de lo vivido, porque la única manera de no repetir este horror nunca más es que las futuras generaciones sepan lo que nuestra nación vivió y que esto nunca más se repita”, señaló. Propuso que el Helicoide sea transformado en un museo de la memoria y en un homenaje permanente a los prisioneros políticos.
La dirigente recordó que otros centros continúan activos y con denuncias de torturas y tratos crueles. Mencionó el Sebin de Plaza Venezuela, donde murió el concejal Fernando Albán; el Dgcim, donde fue asesinado el capitán Acosta Arévalo; además del INOF, La Crisálida, Rodeo, Yare, La Yaguara, Zona 7 y Fénix, en el estado Lara. “Son muchos los centros de reclusión de este país donde hay prisioneros políticos que están sufriendo. Y cuando hay un preso político en la familia, sufre toda la familia”, expresó.
Solórzano agradeció la resistencia de los familiares que permanecen en vigilia. “No tengo más que palabras de admiración y respeto para los familiares, que han sido el motor de esta lucha y que, en mi caso, me inspiraron a salir del resguardo forzado en el que estuve por más de 17 meses”, dijo.
Tras su visita al Helicoide, la dirigente se trasladó a Zona 7, donde participó junto al cardenal Baltazar Porras en una oración por todos los presos políticos del país. Desde allí pidió celeridad en el proceso de liberación.
